¿Qué es la polarización inducida?
Conocida por sus siglas IP del inglés Induced Polarization, es un método de prospección geofísica que permite evaluar la capacidad de los materiales del subsuelo para almacenar temporalmente carga eléctrica cuando son sometidos a una corriente continua.
Durante una medición se inyecta corriente eléctrica en el terreno mediante electrodos. Algunos materiales desarrollan un fenómeno de polarización debido a procesos electroquímicos y a la acumulación de cargas en sus interfaces. Cuando la corriente se interrumpe, estas cargas se disipan gradualmente, generando un voltaje residual que puede medirse en superficie. Esta respuesta constituye el principio físico del método de polarización inducida.
¿Cómo funciona el método IP?
La polarización inducida puede medirse principalmente mediante dos modalidades:
- Dominio del tiempo: se aplica una corriente eléctrica al terreno durante un intervalo determinado de tiempo y, al interrumpirla, se registra el decaimiento del voltaje residual con el tiempo. La respuesta se expresa mediante la cargabilidad, un parámetro que cuantifica la capacidad del subsuelo para polarizarse.
- Dominio de la frecuencia: se aplican corrientes alternas de diferentes frecuencias y se analiza la variación de la resistividad aparente o de la impedancia eléctrica del terreno. Una variante de este método, conocida como polarización inducida espectral (SIP), estudia un rango amplio de frecuencias para obtener información más detallada sobre las propiedades eléctricas y electroquímicas de los materiales.
Materiales y aplicaciones de la polarización inducida
La respuesta IP puede presentarse en materiales como sulfuros metálicos, grafito, magnetita, arcillas y algunos fluidos o contaminantes presentes en el subsuelo.
Sus principales aplicaciones incluyen:
- Exploración minera.
- Caracterización geológica.
- Estudios ambientales e hidrogeológicos.
- Investigaciones ambientales y detección de contaminación
A diferencia de la resistividad, que mide la oposición al paso de la corriente, la polarización inducida evalúa la capacidad del terreno para polarizarse y posteriormente evaluar el decaimiento de carga eléctrica inducida un tiempo determinado.
Su interpretación debe considerar factores como la mineralogía, la porosidad, la saturación, contenido de arcillas y las condiciones de sitio. Por ello, los resultados deben analizarse junto con la resistividad y la información geológica disponible.
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